
Una noche muy fría, con una luna que se ocultaba tímidamente en el cielo, fue el marco para la presentación de la soprano Sarah Brightman en el Jockey Club del Perú, quien durante más de dos horas cumplió lo que prometió a sus miles de espectadores en un correcto castellano: nos regaló felicidad a través de su incomparable voz.
Sarah Brigthman, vestida inicialmente de rojo, con su delicadeza de princesa del bello canto no tardó mucho en ganarse el corazón de los presentes con canciones del nivel de Dust into the wind y algunas de las composiciones que se encuentran en su nueva producción: Symphony.
Al finalizar la primera hora del concierto había cantado cerca de 12 canciones y hecho 4 cambios de vestuario, desde el vaporoso vestido rojo que la hacía ver como un ángel etéreo, incluyendo colores como el verde, blanco y el negro. La orquesta que vino con ella le permitió hacer esos breves cambios de vestuario gracias a las excelentes introducciones a cada canción. Y como si la fastuosa puesta en escena no había sido suficiente, la diva logró aplausos de pie cuando intepretó brillantemente la famosa "Nessun Dorma" de la ópera Turandot de Verdi, con sensuales notas previas con mandolina a la napolitana.

Luego del receso de 20 minutos siguieron diversas canciones, cada cual mejor que la otra, pero en lo personal me quedo con la realizada a partir de "El Fantasma de la Ópera" de Andrew Lloyd Weber.
Luego de casi dos horas, la ángel vestida de diva nos dijo que era hora de decir adiós, pero complaciente con el público que la aplaudió de pie varios minutos concedió una canción tras otra ante los presentes seducidos por su esbelta y grácil belleza.

Hasta la tímida luna asomaba de vez en cuando sobre el escenario, para acompañarnos en una noche mágica, como la de un haren, tal vez recordando una de las tantas producciones de Sarah Brigtman, quien durante más de dos horas hizo varios cambios de vestuario, todos los cuales evidenciaban su cuidada esbeltez y nos dejaba claro que era una princesa independientemente del color con que se nos presentaba.
La noche por varios momentos se inundó de luz, pero no de la luna ni de luciérnagas, sino de flashes de los celulares o cámaras de los presentes, que pretendían de alguna manera perennizar la belleza de la cual fueron partícipes esa noche y cuyos ecos, sin duda, hoy podrán mostrar orgullosos a sus conocidos.





2 comentarios:
EXCELENTE PRESENTACION , SALVO POR LA PRODUCCION QUE NO COLOCO PANTALLAS GIGANTES, DESDE ATRAS NO PUDIMOS APRECIARLA.
Fue un concierto inolvidable!
Es una artista completa, no solo cantante.
Aqui te dejo un enlace de como recibieron a Sarah en el aeropuerto:
http://www.youtube.com/watch?v=uaUXaQMoR7k
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